La Mora, municipio de Bavispe, Son.—  “Mis nietos eran unos ángeles”, reclamó Kenneth Miller a quienes privaron de la vida a balazos e incineraron a su nuera y cuatro de sus nietos el lunes en la sierra de Sonora, cuya ceremonia del adiós será llevada a cabo en unas horas. 

 

Ellos fueron parte de las nueve víctimas de la comunidad LeBaron asesinadas en la frontera con Chihuahua.

 

Él fue el primero en encontrar la camioneta quemada con los restos de Rhonita María Miller, 30 años; 

 

Howard Jacob, de 12; Krystal, de 10 y las gemelas Titus y Tiana de ocho meses.

 

“Estaban quemados, yo sabía más o menos quien fue (los restos de cada quien) porque sabía quien debía estar sentado en cual silla... estaban (tan) quemados que no podía identificarlos”, narró entre lágrimas a El Diario.

 

Unas horas antes de su velorio, la familia Miller preparó los cuerpos para acudir al funeral de Dawna Langford, de 43 años y sus hijos Trevor y Rogan, de 11 y 2.5 años de edad.