La Comisión Nacional del Agua (Conagua) advirtió sobre la llegada de una nueva nube de polvo del Sahara a México, fenómeno que ingresó al país desde el pasado 12 de julio y permanecerá hasta el próximo 18 de julio de 2026.

El aviso de la Conagua se basa en un reporte de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), que prevé el desplazamiento de partículas provenientes del desierto del Sahara hacia distintas regiones del territorio nacional.

Aunque la mayor concentración de polvo del Sahara se registrará en el sureste del país, otras zonas también resentirán sus efectos, aunque con menor intensidad.

Estados y regiones más afectados por el polvo del Sahara en México

De acuerdo con la Conagua y la NASA, la mayor concentración del polvo del Sahara se presentará en la Península de Yucatán. Además, el fenómeno también afectará las siguientes regiones:

  • Península de Yucatán.
  • Vertiente del Golfo de México.
  • Noreste del país.

En tanto, otras regiones podrían registrar concentraciones bajas de partículas, entre ellas:

  • Pacífico Sur.
  • Valle de México.

¿Cuáles serán los efectos del polvo del Sahara?

La presencia del polvo del Sahara puede influir en las condiciones atmosféricas del país. Entre los principales efectos previstos destacan:

  • Disminución de la formación de lluvias, aunque todavía podrían presentarse precipitaciones intensas acompañadas de granizo y fuertes rachas de viento.
  • Ambiente templado a frío durante la noche y madrugada en zonas del Altiplano, debido a las lluvias.
  • Cielos con apariencia brumosa o turbia por la dispersión de partículas en la atmósfera.
  • Amaneceres y atardeceres con tonalidades más intensas y coloridas.

Además, las personas con alergias, asma o enfermedades respiratorias podrían experimentar molestias por la presencia de partículas suspendidas en el aire.

El polvo del Sahara es una masa de aire cálido y seco cargada de partículas minerales que se desprenden del desierto africano.

Gracias a las corrientes atmosféricas, estas partículas pueden recorrer miles de kilómetros y llegar a América, Europa y otras regiones del mundo.