La influencer Estefanía Coppola desató polémica en redes sociales tras publicar videos en los que aseguró que celebraría su boda en el Castillo de Chapultepec, en la CDMX.
Durante un recorrido nocturno por el Castillo de Chapultepec, reveló que el costo de rentar la explanada principal sería de 1 millón de pesos, cifra que calificó como “barata” por la exclusividad y relevancia del lugar.
Las declaraciones de Estefanía Coppola generaron críticas entre seguidores, quienes cuestionaron la falta de sensibilidad ante la realidad económica de México.
Estefanía Coppola asegura costo de 1 millón de pesos por celebrar su boda en el Castillo de Chapultepec
Durante el video de Estefanía Coppola, externó su fascinación por la exclusividad de la experiencia y lo histórico del Castillo de Chapultepec.
Según la influencer, la zona que estaría destinada para ser rentada es la explanada principal del recinto, pues la parte interior de lo que hoy en día es un Museo estaría fuera de cualquier visita privada.
Estefanía Coppola reveló que el costo de organizar su boda en el Castillo de Chapultepec sería de 1 millón de pesos, a lo que su padre consideró como “barato”, pues calificó al lugar como un sitio “bonito y exclusivo”.
Adicional, la influencer reveló que como parte de su presunto recorrido privado tendría acceso a zonas del Castillo de Chapultepec que normalmente se encuentran cerradas al público.
Estefanía Coppola defiende “barato” costo de casarse en el Castillo de Chapultepec
En un segundo video, Estefanía Coppola respondió a los señalamientos por el costo de casarse en el Castillo de Chapultepec.
La influencer defendió que su familia considerada barato pagar un millón de pesos por rentar el recinto, pues externó que es “barato” debido a toda la historia que posee el lugar.
Como ejemplo de ello mencionó a históricas figuras como Maximiliano de Habsburgo, Carlota o Benito Juárez, reiterando que el costo resultaba sumamente accesible en comparación con la relevancia del lugar.
Sin embargo, nuevamente esta percepción de valor generó diversas reacciones entre sus seguidores, quienes cuestionaron la falta de sensibilidad ante la realidad económica y el uso privilegiado de un monumento nacional para fines personales.