Luis Corral Torresdey demostró su vocación de servicio desde pequeño, a los 9 años se convirtió en voluntario de la Cruz Roja Mexicana y a los 18 años le tocó ayudar en la tromba de 1990.
Ese día tenía asignado el turno de la tarde y la mayoría de las ambulancias ya estaban en servicio, con una cantidad considerable de llamadas.
Así, comenzó su voluntariado caminando desde la Delegación de la Cruz Roja por todo el Canal y subiendo por la avenida Mirador.
Su principal intervención fue en el cruce de Mirador y Ramírez Calderón en donde el agua llegaba al techo de las viviendas y varias familias se refugiaban sobre las láminas.
Junto con un grupo de scouts, Corral Torresdey se dedicó a tranquilizar a las familias y una vez que el nivel del agua disminuyó, las ayudaron a bajar.
De ahí abordó una unidad de la Policía Municipal y se dirigió al sur de la ciudad para brindar en puntos como la Fuentes Mares y el sector de Ranchería Juárez.
Luis Corral se dedicó a ayudar a las personas durante 24 horas seguidas y junto con los cuerpos de emergencia, ayudó a la búsqueda de personas durante los siguientes 8 días, en arroyos y demás lugares.
Un mes después de los hechos, Luis Corral Torresdey tomó la decisión de sumarse a la Dirección de Seguridad Pública Municipal para seguir ayudando desde el Cuerpo de Bomberos, en ese tiempo se graduó como profesionista en Derecho y permaneció en la Corporación hasta su jubilación.
Ello no significó el fin de su vocación pues tiempo después, Luis Corral se sumó a la Coordinación Estatal de Protección Civil en la que actualmente es el responsable de coordinar los operativos de ayuda y prevención en toda la entidad.

