Bonilla señaló que el proyecto contó con dictámenes favorables de diversas instancias, entre ellas la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la Subsecretaría de Movilidad y otras dependencias relacionadas con infraestructura y servicios, por lo que consideró que no había argumentos legales o administrativos para rechazar la propuesta.
“No había ningún elemento jurídico ni técnico que me hiciera votar en contra. Todos los dictámenes salieron favorables”, expresó el presidente municipal.
Asimismo, indicó que durante el proceso no se registraron objeciones por parte de los vecinos respecto a la venta de la vialidad. Explicó que el tramo en cuestión tenía un uso limitado, ya que funcionaba principalmente como acceso a una caseta de taxis y a los estacionamientos de Alsuper y del antiguo establecimiento Gala.
El alcalde sostuvo que la vialidad tenía poca utilización por parte de los residentes de la zona, por lo que la operación fue considerada viable dentro de los análisis realizados por las autoridades correspondientes.
La propuesta fue aprobada por el Cabildo, mientras que la fracción de Morena votó en contra al considerar que se trata de un bien público que no debía ser enajenado