El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, celebró la reapertura de la frontera para la exportación de ganado hacia Estados Unidos y afirmó que con esta medida “por fin terminó el calvario” que enfrentaron los productores chihuahuenses durante el cierre.
Bonilla señaló que cerca de un millón de cabezas de ganado permanecieron sin poder cruzar y destacó la relevancia de Chihuahua en la actividad ganadera nacional. Explicó que, en un año regular, el estado exportaba poco más de 600 mil cabezas, mientras que Sonora registra alrededor de 300 mil, por lo que consideró que la entidad fue una de las más afectadas por la suspensión de las exportaciones.
El presidente municipal reconoció los esfuerzos de la actual administración federal para avanzar en la reconstrucción de la planta de moscas, la distribución y las negociaciones con el Gobierno de Estados Unidos para concretar la reapertura de la frontera. También destacó las gestiones de la gobernadora de Chihuahua y de la Unión Ganadera Regional, particularmente de su presidente, Álvaro Bustillos, por mantener el tema en la agenda.
Bonilla consideró que el trabajo coordinado entre los gobiernos federal y estatal, los productores y las autoridades estadounidenses permite observar “una luz al final del camino”. Indicó que el proceso inició con alrededor de 700 cabezas de ganado y manifestó su expectativa de que esta cifra aumente rápidamente hasta alcanzar los niveles necesarios para que Chihuahua recupere su posición como líder nacional en exportación ganadera.