Con una fe admirable y las piernas más rápidas del circuito, el australiano Alex De Miñaur ha remontado de forma maravillosa su partido ante el alemán Alexander Zverev -2-6, 7-6 (5), 11-9- y el Resto del Mundo ha volteado el marcador (3-5) después del 3-1 del viernes favorable al equipo europeo.
La singularidad de la Laver Cup está detrás de este marcador: cada triunfo vale un punto el viernes, dos el sábado y tres el domingo, un formato injusto en esencia, pero pensado para mantener la incertidumbre sobre el campeón final hasta el último día en un torneo que no deja de ser una exhibición abierta a este tipo de ideas.
El estadounidense Learner Tien igualó la serie (3-3) al vencer en el primer choque del sábado al italiano Flavio Cobolli (6-3, 2-6, 10-7) y otro supertiebreak de desempate ha decidido el triunfo de De Miñaur ante Zverev, que con 9-10 desperdició ahí un ‘match-ball’ al tirar fuera una derecha cortada suave.

