Luis de la Fuente es un seleccionador infravalorado. Cada vez menos, pero todavía falta que se le reconozca tanto como merece todo lo bueno que hace al frente de la selección española. Lejos de ser un mero alineador o un excelso gestor de vestuario (que lo es), el técnico de Haro es de los que, aunque tiene claro su plan de juego y lo que quiere que sea su hoja de ruta en el partido, interviene cuando tiene que hacerlo para cambiar el rumbo de los duelos.
En esta ocasión, más que en cuanto a la idea fue respecto a los nombres donde estuvo la clave del éxito. No acabó de encontrar chispa Nico Williams y se mostró algo fallón Ferran Torres, así que Luis de la Fuente, sin esperar a la hora de juego, retiró del terreno de juego a ambos en el 55’. Dio en su lugar entrada a Baena y Oyarzabal y ambos fueron los encargados de firmar los goles de la remontada y el triunfo español.
Cuando De la Fuente apostó por Álex y Mikel en lugar de Nico y Ferran, España perdía por 2-1. Cinco minutos más tarde ya había empatado y trascurridos 20 minutos desde las permutas ya dominaba en el marcador para caminar firme hasta el triunfo.
Recientemente renovado hasta 2032, Luis de la Fuente cuenta ya con un currículum al frente de la selección por encima del de cualquier seleccionador anterior. Porque Vicente del Bosque también conquistó un Mundial y una Eurocopa, pero el salmantino no pudo sumar a su palmarés una Nations League que entonces no existía. Luis de la Fuente sí tiene una en su haber y va a por la segunda. Todo ello habiendo perdido solo dos de los 50 partidos dirigiendo a la Roja. Ya es hora de que se le encumbre como merece.

