Este domingo 27 de septiembre, en medio del revuelo provocado por el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años que ha sido obligada a abandonar el piso en el que llevaba viviendo más de 70 años por ser incapaz de asumir la nueva cuota de alquiler, el economista Gonzalo Bernardos analizaba la situación actual del mercado de vivienda en España.
“Me parece increíble que una parte de la población crea que el Gobierno, que es el principal culpable de la escasa oferta de alquiler, va a ser quien solucione los problemas actuales de acceso a una vivienda”, criticaba, primero, el profesor de economía de la Universitat de Barcelona en una publicación para su perfil oficial de Twitter.
“¿Qué tal lo ha hecho el Gobierno desde 2018 hasta ahora en materia de vivienda? Datos del CIS: Junio 2018: vivienda es uno de los 3 problemas más importantes para el 2,4% de la población. Problema nº 15. Septiembre 2026: ahora lo es para el 37,5%. Problema nº 1“, comparaba el economista en redes sociales.
“Para los admiradores de este Gobierno, el Ejecutivo no tiene ninguna competencia. Ni en vivienda, ni sobre la red eléctrica, ni en Ceuta, ni sobre el ferrocarril, ni sobre las autopistas del Estado. Por ello, todo lo malo es culpa autonomías, es decir, del PP. Impresionante”, calificaba el experto en el mismo hilo.
“Ni en los mejores sueños Vox podía imaginar la campaña que le están haciendo Sumar y PSOE. Primero, con Ceuta. Segundo, diciendo los satélites de Sumar que hay que expropiar los pisos. Se olvidan que España es un país de propietarios y la vivienda supone el 75% de la riqueza de las familias“, aclaraba el economista en redes este mismo domingo.
“Uno y otro tema está radicalizando a una parte de la población que antes era centrista. Por eso, el principal beneficiado de la incompetencia del Gobierno va ser Vox y no el PP. Una desgracia, pero es lo que hay”, terminaba diciendo Bernardos en su perfil de Twitter. Una declaración que toma especial importancia cuando, desde este sábado, cientos de personas acampan en la Puerta del Sol, en Madrid, para exigir medidas urgentes en materia de vivienda.

