España celebró su vuelta a casa como campeona del mundo con un gran protagonista. Lamine Yamal se encargó de encarrilar la victoria de la Roja ante Croacia en el Ramón Sánchez-Pizjuán, que vivió una fiesta gracias al extremo azulgrana. El delantero del Barça se marchó ovacionado tras dos goles y una asistencia. Los otros dos fueron de Pubill y Williams.
Cinco cambios introdujo De la Fuente respecto al partido ante Inglaterra, mientras que Bilic también movió fichas y dejó de entrada en el banquillo a jugadores importantes como Modric, Vukcevic o Baturina. España, en cambio, volvió a salir lanzada. Como en Wembley, Lamine Yamal no necesitó ni dos minutos para abrir el marcador.
Fue una jugada de tiralíneas, iniciada desde la izquierda por Cucurella. Baena puso un balón largo, Fermín lo prolongó y, de primeras, Lamine recibió por la derecha para enviar una parábola perfectamente colocada al fondo de la portería de su compañero en el Barça, Livakovic. Apenas habían transcurrido 72 segundos y España ya mandaba.
El dominio era absoluto y el segundo estuvo cerca de llegar enseguida. Livakovic tuvo que sacar una mano para evitar el tanto de Baena, mientras que Cubarsí también se animó con un disparo lejano que se marchó rozando el poste.
españa
4
1
croacia
España: Unai Simón; Pubill, Cubarsí, Huijsen, Cucurella; Zubimendi (Rodri, 72’), Fabián (Pedri, 57’), Fermín (Merino, 57’); Lamine Yamal (Víctor Muñoz, 68’), Oyarzabal, Baena (Nico Williams, 68’).
Croacia: Livakovic; Smolcic, Sutalo, Pongracic (Vuskovic, 46’), Gvardiol; Misic, Sucic (Modric, 81’), Kovacic (M.Pasalic, 60’); Pasalic, Perisic (Ivanovic, 72’), Beljo (Budimir, 60’).
Goles: 1-0, Lamine Yamal (2’), 1-1, Beljo (28’), 2-1, Pubill (31’), 3-1, Lamine Yamal (63’), 4-1, Nico Williams (89’)
Árbitro: Serdar Gözübüyük (Países Bajos). Amonestó a Pongracic (18’), P. Sucic (37’), Misic (58’)
Espectadores: 40.294 en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
La Roja controlaba el partido, aunque se relajó con el paso de los minutos y lo pagó caro justo antes de la media hora. En su primera llegada, Croacia encontró el empate. Centro desde la izquierda y Beljo se elevó para cabecear, aprovechando que el balón pilló a contrapié a Unai Simón.
El golpe, sin embargo, apenas alteró el guion. España reaccionó de inmediato y Pubill se sumó al ataque para remediarlo y devolver la ventaja con un cabezazo. Lamine Yamal puso un centro medido desde la izquierda y el defensa colchonero entró con todo para remachar ante Livakovic y estrenarse como goleador con la selección.
Croacia volvió a quedar a merced de España. Oyarzabal llegó a marcar tras un error de Livakovic, pero el tanto fue anulado por fuera de juego. Y poco después fue Fermín quien se encontró con el poste. Cubarsí, una vez más destacado, filtró un pase para el andaluz, que controló dentro del área, se giró y vio cómo el balón se estrellaba en la madera.
El ritmo del partido bajó tras el descanso. La selección española siguió controlando el juego con autoridad, pero las piernas pesaban para ambos equipos. Hasta que volvió a aparecer el niño de 19 años. Lamine Yamal, aunque ya están cerradas las votaciones de Balón de Oro, demostró que es el mejor, el más determinante. Tiró la diagonal al espacio, asistió Pedri con un pase magistral y el extremo catalán batió a Livakovic por el primer palo cuando casi no tenía ni ángulo.
Golazo que hizo que el Sánchez Pizjuán lo despidiera en pie a los 68 minutos. Una ovación de gala para el 19 español, que llegó sonriente al banquillo para descansar. La afición, eso sí, siguió pasándoselo bien al ritmo de ‘olé, olé y olé’ cada vez que la Roja daba un pase, mientras Luis de la Fuente pudo gestionar minutos y reservar jugadores.
Aunque quedaba un último regalo. Un cuarto gol, esta vez de Nico Williams, que recibió un pase de Mikel Merino para inventarse la jugada dentro del área para acabar sacando un latigazo imparable.
Sevilla vivió una gran fiesta con otro gran partido, con momentos de fútbol brillante. Se reconoció también a Rodri con una cerrada ovación cuando entró los últimos 20 minutos y hubo sonoros aplausos para Modric, que participó al final y recibió su particular homenaje de la afición española. Ahora, que siga la fiesta en Oviedo el próximo sábado.

