Juan Mata, campeones del mundo con España en 2010 y una Eurocopa, y Santi Cazorla, campeón de dos Eurocopas, entregaron este sábado al capitán de la selección, Rodri Hernández, la segunda Copa del Mundo conquistada el pasado verano en Estados Unidos antes de que comenzara el partido ante la República Checa de la Liga de Naciones el estadio Carlos Tartiere de Oviedo.
Al igual que hizo Jesús Navas el pasado martes en el estadio Sánchez Pizjuán de Sevilla minutos antes del encuentro ante Croacia, Santi Cazorla y Juan Mata se sumaron en un abarrotado Carlos Tartiere al homenaje al combinado de Luis de la Fuente antes del encuentro ante República Checa.
Mientras que Cazorla disputó un total de 81 partidos y marcó 15 goles con la selección absoluta, Mata jugó 41 y marcó 11 goles.
Cazorla, natural de la localidad asturiana de Llanera y quien se retiró a final de la pasada temporada tras convertirse en una leyenda en el Real Oviedo, fue parte de la selección española que ganó la Eurocopa en 2008 y 2012, aunque no pudo estar en el Mundial de 2010 debido a una desgraciada lesión.
Por su parte, Juan Mata, nacido en Burgos, pero criado en la capital asturiana, sí estuvo en la España que a las órdenes de Vicente del Bosque levantó su primer entorchado mundial en Sudáfrica y repitió después en la Eurocopa 2012; ambos, Mata y Cazorla, jugaron el Mundial de 2014 disputado en Brasil.
El gesto estuvo acompañado de una cerrada ovación del público que abarrotó el Carlos Tartiere, que colgó el cartel de no hay entradas ante la expectación suscitada por la presencia de la selección tras ganar la segunda estrella.

