Christian Vieri sólo militó una temporada en el Atlético de Madrid, pero dejó un su marca en la capital de España. El italiano llegó en 1997 al cuadro colchonero, que pagó 3.000 millones de pesetas, unos 18 millones de euros al cambio. Una ganga. Por entonces, uno de los fichajes más caros de la historia del club.
El internacional transalpino se marchó un año después rumbo a la Lazio. En medio, firmó un año perfecto de cara a puerta, en el que promediando un gol por partido en el campeonato doméstico y se convirtió en el único jugador italiano en conquistar el Trofeo Pichichi en toda la historia de LaLiga.
Anotó 24 goles en 24 partidos de Liga y otros ocho entre Copa de la UEFA y Copa del Rey. Para llevarse el galardón al máximo anotador liguero, dejó detrás de él a Rivaldo (19 goles) y Luis Enrique (18 goles).
El recordado gol de Vieri ante el PAOk, en el Vicente Calderón
El italiano ha reflexionado en varias ocasiones sobre aquella temporada. La última, recientemente, en Trento, durante el ‘Festival dello Sport’. El exjugador se refirió a su despedida de la Juve, cuando Luciano Moggi lo vendió al Atlético de Madrid: “Luciano se arriesgó, ¿no?”, comentó sobre el traspaso.
“¿Los 24 goles en Madrid y el gol desde la línea de fondo? Me gusta arriesgar; algunos tiros acabaron en la grada. Si no lo intentas, nunca lo conseguirás”, refirió sobre aquel recordado gol en el Calderón ante el PAOK, en el que parecía que se iba a ir por la linea de fondo ante la salida del portero Misopoulos y se sacó un disparo sin ángulo, para marcar uno de los mejores tantos de la historia de la competición.
Vieri reconoció que su año en España fue especial. “Me lo pasé muy bien en Madrid, la comida era buena, dormía poco (risas). Y marqué muchos goles”, explicó.
El exinternacional italiano desveló qué mote le puso el vestuario del Atlético. “En los primeros partidos, fallé muchos goles y me dieron la tabarra, pero me quedé callado, por eso me apodaron ‘El Mudo'”, comentó jocoso.
