Con ganas de reivindicarse tras su escasa aportación en la final del Mundial de clubs, batido allí en el duelo de porteros con Emil Nielsen, Sergey Hernández ha olvidado ese fatídico partido contra el Veszprem (33-42) y ha impulsado al Barça hacia la victoria en la Champions contra el Dinamo de Bucarest (34-27).
El navarro, sustituto este año de Nielsen en el Palau, paró los tres primeros lanzamientos que recibió del conjunto rumano, su feliz tarjeta de presentación para firmar una grandísima actuación, 19 paradas con un 42% de acierto.
El Barça ha conseguido así su tercera victoria en tres partidos de Champions y seguirá como líder del grupo E con pleno de seis puntos, un paso importantísimo en su objetivo de pasar a la segunda fase arrastrando los máximos puntos posibles.