Ciudad de México.- El abuso sexual que Sasha Sokol sufrió cuando era menor de edad a manos de su productor y representante, Luis de Llano, ocurrido en la década de los 80 y que llevó, en años recientes, a que éste fuese juzgado y condenado en un proceso civil por daño moral, dominará la trama de la serie Timbiriche.
Esos hechos delictivos de los que fue víctima la cantante, a partir de los 14 años de edad, y que fueron imputados al ejecutivo televisivo, quien tenía 39, son centrales en el desarrollo narrativo de la teleserie que este jueves por la noche debutará en Las Estrellas y próximamente aparecerá en ViX.
El abuso, que se prolongaría hasta la mayoría de edad de la artista, es narrado en el contexto del éxito del grupo de pop alrededor de 1984, sin reparar en la revictimización de Sokol al retomar hechos traumáticos y dolorosos para ella.
La serie se realizó sin la autorización de los integrantes del grupo que marcó a generaciones en México y popularizó temas como “La Vida Es Mejor Cantando” o “Somos Amigos” en su época inicial, y todos los personajes son fácilmente identificables, aunque sean presentados sólo con los nombres de pila: Sasha, Luis… además de Alix, Paulina, Diego, Benny, Mariana y Erik, entre otros.
Un día después de la conferencia de prensa realizada en Televisa San Ángel para dar a conocer la serie Timbiriche y a sus protagonistas, y del mensaje de seis ex miembros del grupo deslindándose de la historia, Luis de Llano lanzó un comunicado, mediante su equipo de representación legal, para manifestar su rechazo al programa y afirmar que ya cumplió con las sanciones a las que fue condenado.
“Con absoluta responsabilidad y estricto apego al orden constitucional, en los plazos legales correspondientes se han ingresado ante el Juzgado ejecutor de la Ciudad de México las promociones de cumplimiento formal respecto a los seis resolutivos que atañen al suscrito, derivados de la sentencia modificada por la Séptima Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX.
“Se hace constar que se ha procedido por las vías notariales y judiciales correspondientes a notificar a la empresa, plataforma y productora la oposición formal al uso lucrativo e inconsentido de la imagen y derechos del suscrito en cualquier obra de ficción o documental, deslindándonos de cualquier narrativa emitida de forma unilateral por dichas empresas”, señaló la representación legal del productor.