El nuevo etiquetado de medicamentos para el sector público podría costarle hasta 10,000 millones de pesos a la industria farmacéutica, advirtió Rafael Gual, director general de la CANIFARMA.
“Tenemos estimado que esto costaría cerca de 10,000 millones de pesos para la industria, considerando las 3,600 millones de piezas que se requieren”
Rafael Gual, director general de la CANIFARMA
El cambio forma parte de los nuevos lineamientos del Gobierno de México para evitar la venta ilegal y la falsificación de medicamentos destinados a instituciones públicas.
En entrevista con Azucena Uresti para Radio Fórmula, el director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica explicó que las nuevas disposiciones buscan impedir el desvío y la comercialización ilegal de medicamentos del sector público.
¿Cuál es el nuevo etiquetado de medicamentos para el sector público?
De acuerdo con Rafael Gual, el nuevo etiquetado de medicamentos deberá incorporar elementos como:
- “Gobierno de México”.
- “Prohibida su venta”.
- “Propiedad del Gobierno Federal”.
Además, los empaques incluirán el Escudo Nacional, cuyo uso requiere autorización de la Secretaría de Gobernación.
El objetivo es dificultar el desvío de medicamentos hacia canales de venta irregulares y reducir el riesgo de falsificación.
No obstante, Gual consideró que existen alternativas más económicas y eficientes para lograr ese propósito.
Entre ellas mencionó la incorporación de códigos QR, los cuales permitirían mejorar la trazabilidad de los medicamentos y ayudarían a evitar el desvío de productos a otros canales de distribución, así como su falsificación.
CANIFARMA pide estandarizar el nuevo etiquetado de medicamentos
El director general de la CANIFARMA también solicitó al Gobierno federal establecer un estándar para el nuevo etiquetado de medicamentos, ya que advirtió que, si cada proveedor utiliza un diseño distinto, podrían generarse complicaciones operativas.
Explicó que la industria produce alrededor de 150 millones de piezas al mes, por lo que ya buscan proveedores de etiquetas capaces de cumplir con los nuevos lineamientos en el menor tiempo posible.
Asimismo, indicó que aspectos técnicos como las medidas, la tipografía y la ubicación de las leyendas aún se encuentran en revisión junto con autoridades del sector salud.
Según Gual, los lineamientos actuales todavía son “vagos”, por lo que la industria trabaja con el Gobierno para definir un estándar que facilite su implementación.