El ingreso de vehículos a la Plaza de Armas, en pleno Centro Histórico de Chihuahua, está generando daños en los adoquines, por lo que la Dirección de Obras Públicas trabaja en su reparación y analiza medidas para restringir nuevamente el paso de unidades a esta zona peatonal.
Carlos Rivas, director de Obras Públicas, explicó que actualmente se realizan trabajos para rehabilitar los adoquines que han perdido estabilidad debido al desplazamiento de la arena que se encuentra debajo de las piezas. Uno de los factores que contribuyen a este problema es el agua que diariamente es vertida sobre el pavimento por algunos comerciantes al concluir sus actividades.
A este deterioro se suma el ingreso de pipas de riego y vehículos utilizados por comerciantes para transportar mercancía y montar sus puestos. Rivas señaló que se dialogará con Mantenimiento Urbano para establecer un mayor control y evitar que las unidades continúen circulando por el área peatonal.
El funcionario planteó que los comerciantes podrían dejar sus vehículos en el exterior y trasladar la mercancía mediante diablitos, con el objetivo de reducir el impacto sobre los adoquines. Advirtió que, de no establecerse controles, las reparaciones podrían convertirse en una actividad prácticamente diaria y generar además algún riesgo para los peatones.
El acceso vehicular a esta zona contrasta con el planteamiento que se realizó años atrás para mantener peatonalizado el primer cuadro de la ciudad. Durante la administración municipal 2013-2016 se establecieron disposiciones para restringir el ingreso de vehículos de carga y descarga, aunque con el paso del tiempo estas medidas dejaron de aplicarse con la misma rigidez.

