En redes sociales y grupos de WhatsApp comenzaron a circular imágenes y comentarios que presentan a César Jáuregui Moreno cambiando simbólicamente el azul panista por el naranja, en medio de la disputa interna por la candidatura a la Presidencia Municipal de Chihuahua.
Hasta el momento no existe información pública que confirme que Jáuregui vaya a abandonar Acción Nacional. Por el contrario, el exfiscal ha reiterado públicamente que permanecerá en el PAN y que continuará buscando la candidatura por la capital.
La circulación de estas versiones ocurre además cuando distintas mediciones lo colocan al frente de las preferencias entre los perfiles panistas. La encuesta más reciente de Rubrum, levantada el 1 de septiembre, ubica a Jáuregui con 33.1%, seguido por Manque Granados con 25.3% y Santiago de la Peña con 24.7%.
El estudio también muestra que Jáuregui ha mantenido una tendencia ascendente durante los últimos meses, al pasar de 29.8% en junio a 30.7% en julio, 30.9% en agosto y 33.1% en septiembre.
En cuanto al escenario general rumbo a la Presidencia Municipal, la misma medición coloca al PAN con 54% de las preferencias partidistas, frente a 31.2% de Morena, aunque ese dato mide intención de voto por partido y no directamente a Jáuregui frente a candidatos de otras fuerzas políticas.
Por ello, afirmar que Jáuregui es “el número uno al exterior del PAN” requeriría una encuesta que lo mida directamente frente a aspirantes de otros partidos. Lo que sí muestran los ejercicios disponibles es que actualmente encabeza las preferencias entre los perfiles panistas considerados para la Alcaldía de Chihuahua.
El propio Jáuregui ha insistido en que no contempla abandonar Acción Nacional y que su proyecto político continúa dentro del partido. En declaraciones recientes señaló que cuenta con más de cuatro décadas de militancia y que permanecerá en sus filas independientemente del resultado del proceso interno.
En este contexto, la difusión de imágenes y mensajes que lo ubican fuera del PAN ha sido interpretada por sus simpatizantes como parte de una campaña de desgaste; sin embargo, hasta ahora no hay elementos públicos suficientes para identificar quién originó esas publicaciones ni para acreditar que exista una operación coordinada detrás de ellas.
El episodio se desarrolla mientras avanza la definición interna panista rumbo a 2027, en un escenario donde las encuestas han incrementado la atención sobre Jáuregui y sobre los movimientos de los distintos grupos al interior del partido.