

Durante el ejercicio, aprenden a mantener la calma, explicar qué ocurre y decir dónde se encuentran. Si se equivocan, pueden repetir la llamada y practicar hasta sentirse seguros.
Ríos desarrolló la aplicación después de tomar un curso de inteligencia artificial. Antes utilizaba un teléfono elaborado con fomi para explicar el procedimiento, pero buscaba una actividad en la que los estudiantes pudieran participar de manera más directa.
El instructor señaló que docentes y familias también han mostrado interés en utilizar el simulador. Para él, la herramienta ayuda a que las y los estudiantes sepan pedir ayuda y vean a la Policía Municipal como alguien cercano a quien pueden acudir.
