El serbio Novak Djokovic volvió a levantar un trofeo, el 102 de su carrera, primero desde noviembre. Son 21 años consecutivos ganando al menos un título del ATP Tour. Otro récord en su carrera, además de ir dando pasitos hacia los 103 de Roger Federer y los 109 de Jimmy Connors.
La clausura fue accidentada. El ruso Daniil Medvedev no acabó las semifinales al ser descalificado por un bolazo descontrolado con el juego parado que impactó en el ojo de un espectador. Tampoco el australiano Alex de Miñuar concluyó la final.
Con 7-6 (3), 1-0, después de un excelente ‘tiebreak’ de más de una hora, el australiano probó un par de saques, decidió retirarse por una lesión en el muslo izquierdo. Novak Djokovic, 39 años y que vuelve al top-10 mundial tras ser undécimo, también fue atendido en la zona abdominal, como otros días, pero peor fue la lesión del rival.
Pekín es feudo de Djokovic, que ganó su séptimo título consecutivo. Tras las victorias de 2005, 2010 y de 2012 a 2015, regresó al torneo para dominarlo de nuevo. Ha dominado los 34 encuentros disputados. Más justo físicamente que antaño, pero capaz de desarrollar un tenis de muchos quilates, lo que le permitió vencer en cuartos al alemán Alexander Zverev.
Con este éxito crecen sus opciones de regresar a unas ATP Finals. Aseguró que iría a Turín, tras varias renuncias, si lograba una de las ocho plazas para el Masters final. Con los 500 puntos sumados en Pekín se sitúa noveno, rebasando a un Alex de Miñaur muy preocupado por la dolencia.
Desde el viernes las principales figuras competirán en el Masters 1000 ATP de Shanghai. Djokovic está en el cuadro, aunque debe medir si su cuerpo da para un nuevo esfuerzo. Carlos Alcaraz, campeón en Tokio, va por la otra parte del cuadro, que abrirá el sábado próximo.
Djokovic, que esta campaña había perdido su otra final, en el Open de Australia contra Alcaraz, consolida su posición de rey de la pista dura. Son 73 títulos en esta superficie, ya dos más que el retirado Roger Federer.


