Ya hay fecha para la huelga general por la crisis de vivienda. Los sindicatos han decretado el próximo miércoles 11 de noviembre como el día en el que España volverá a vivir un paro total de 24 horas, catorce años después del último. Comisiones Obreras y UGT han consensuado con las organizaciones de inquilinos para establecer la fecha de la protesta, que será el culmen de un ciclo de movilizaciones desatadas con el desahucio de Maricarmen.
Tendrán prácticamente un mes para preparar la huelga general, que será dos días antes de que empiece la campaña electoral. La convocatoria será transversal, encabezada por CCOO y UGT, aunque también participarán sindicatos más minoritarios como la CGT, así como varios sindicatos de inquilinos.
La huelga será antes de las nuevas elecciones convocadas por Pedro Sánchez, presidente del Ejecutivo, para el próximo 29 de noviembre. La campaña electoral comenzará el 13 de noviembre y, pasada esa fecha, nadie quería asumir la responsabilidad de una convocatoria.
Nunca antes en democracia, de las nueve convocatorias en las que han participado los sindicatos mayoritarios, se ha celebrado un paro total en una fecha pegada a unas elecciones. Hay que remontarse a la Segunda República, cuando en 1931 y 1933 se convocaron paros totales, al día siguiente de los comicios.
Por ese motivo, desde las organizaciones empresariales dudan de la legitimidad de la huelga. La normativa laboral vigente establece que una huelga será ilegal cuando “se inicie o se sostenga por motivos políticos o con cualquier otra finalidad ajena al interés profesional de los trabajadores afectados”.
Por el momento, CCOO y UGT llaman a parar el país por dos grandes motivos: los salarios apenas han subido un 28% en la última década, mientras el metro cuadrado de compra lo ha hecho un 80% y el alquiler un 87%.
