Nueva York.- Fiscales federales de Estados Unidos presentaron una nueva acusación contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro, en la que incorporaron cargos por presunta conspiración para cometer tortura contra opositores políticos y ciudadanos estadounidenses durante su gobierno.
La acusación también alcanza a su esposa, Cilia Flores, y se suma al proceso que ambos ya enfrentaban por delitos relacionados con narcotráfico y otras conductas federales. Los dos se han declarado inocentes.
Según la Fiscalía estadounidense, Maduro y otros funcionarios habrían utilizado detenciones arbitrarias, violencia y tortura como mecanismos de represión para mantenerse en el poder. Entre los métodos descritos en la acusación se mencionan descargas eléctricas, golpes y asfixia, aunque estos señalamientos deberán ser probados ante un tribunal.
Maduro y Flores permanecen detenidos en Nueva York desde enero de 2026, luego de ser capturados en Caracas durante una operación militar estadounidense y trasladados posteriormente a territorio norteamericano. Su juicio está previsto para 2027.
La nueva acusación incrementa la presión judicial contra el exmandatario venezolano, quien ya enfrentaba cargos por presunta conspiración para introducir cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas.
Hasta que exista una sentencia definitiva, las acusaciones formuladas por la Fiscalía estadounidense mantienen el carácter de señalamientos y no implican responsabilidad penal acreditada.