Al menos cuatro soldados han muerto tras registrarse una explosión seguida de un incendio en la base militar de Wainwright, provincia de Alberta, Canadá, según ha confirmado el primer ministro, Mark Carney, quien ha añadido que el suceso ha dejado “muchos más heridos”.
En una declaración televisada, Carney ha explicado que un “incendio violento que se propagó rápidamente” provocó “una de las peores tragedias” sufridas por las Fuerzas Armadas en el territorio de Canadá.
El medio canadiense Global News había informado con anterioridad, citando a múltiples fuentes militares, de siete víctimas mortales y decenas de heridos.
Un funcionario del Departamento de Defensa Nacional ha declarado a la radiotelevisión pública CBC que, por el momento, no existe ningún indicio de que lo ocurrido sea resultado de “actividad terrorista”, aunque la investigación continúa y los equipos de emergencia siguen evaluando el alcance del desastre.
La explosión se produjo durante un ejercicio con fuego real que habría alcanzado una conducción o pozo de gas natural, según ha informado Global News.
Wainwright es una de las principales bases de entrenamiento de Canadá
El incendio se propagó rápidamente fuera del área de entrenamiento, favorecido por fuertes vientos, y obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencia. Varios hospitales de Alberta activaron el protocolo para incidentes con múltiples víctimas.
El ministro de Defensa, David McGuinty, se ha desplazado hasta Edmonton, capital provincial, para recibir información sobre el suceso.

Carretera de entrada a la base militar de Wainwright. Daphné LEMELIN/AFP
La base de Wainwright, situada unos 200 kilómetros al sureste de Edmonton, es una de las principales instalaciones de entrenamiento militar de las fuerzas armadas canadienses.