El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se ha dirigido este domingo a los franceses tras los graves disturbios de la víspera y ha dicho que “los que han intentado hacer caer la República tendrán que responder por ello”.
“Los que han destruido tendrán que pagar. Los que han saqueado tendrán que devolver el dinero“, ha añadido Macron en una comparecencia desde el Elíseo, durante la cual ha subrayado que no hay nada que justifique la violencia.
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La policía ha detenido por el momento a 2.000 personas por su participación en actos de violencia durante la jornada de protestas del sábado, que en muchos sitios degeneró en enfrentamientos, ataques a edificios públicos y saqueos de comercios.
La Federación del Comercio y de la Distribución ya ha advertido de que esos daños ascenderán a “cientos de millones de euros” y ha estimado que las tiendas vandalizadas fueron 1.500.
Panorama desolador en Francia tras una jornada de protestas que derivaron en violentos disturbios
Macron afronta un fin de mandato agónico en los próximos seis meses hasta las elecciones presidenciales por su gran impopularidad y la de su Gobierno, que está en riesgo de caer por una moción de censura durante el debate parlamentario de los presupuestos para 2027 y eso en una situación financiera muy crítica, con unos tipos de interés de la deuda que han subido fuertemente desde febrero.
Una de las muestras del estado político del país es que de cara a los comicios presidenciales de 2027, la favorita con diferencia en los sondeos es la candidata de la extrema derecha, Marine Le Pen, y entre los mejor situados muy detrás de ella es el líder de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon.
El jefe del Estado tiene programado a partir de este lunes una gira por varios países del golfo Pérsico (Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Catar) para ocuparse del conflicto desencadenado en la región por los ataques desde finales de febrero de Estados Unidos e Israel contra Irán.