
La Presidenta Claudia Sheinbaum descartó la creación de nuevos impuestos y aseguró que no habrá aumentos abruptos en los precios de las gasolinas y el diésel. Las medidas planteadas para fortalecer la recaudación estarán enfocadas en combatir la evasión fiscal y el uso de facturas falsas.
De acuerdo con lo expuesto, las acciones buscan que personas y empresas que actualmente evaden sus obligaciones fiscales paguen los impuestos que les corresponden, sin establecer nuevas cargas tributarias para la población.
Al mismo tiempo, se mantendrán los incentivos fiscales destinados a promover la inversión contemplados en el Plan México. Las nuevas inversiones también conservarán estos beneficios, bajo la premisa de que las empresas cumplan con sus obligaciones fiscales.
Destacó, que en materia energética, se mantendrán los mecanismos necesarios para evitar incrementos en los precios de la gasolina y el diésel, particularmente ante un eventual escenario de precios elevados del petróleo. La estrategia busca impedir los llamados “gasolinazos”.
Respecto al gasto público, se contempla garantizar los recursos para el pago de los trabajadores del Estado, incluidos los empleados de organismos autónomos como el Instituto Nacional Electoral, el Poder Judicial, el Tribunal Agrario y el Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
También aseguró que están contemplados los incrementos salariales de los trabajadores del Estado por encima de la inflación.
Uno de los principales rubros de crecimiento presupuestal será la inversión social. El sector educativo tendría un incremento de 10.7 por ciento, considerando todos los niveles educativos; ciencia recibiría un aumento de 13 por ciento, mientras que salud tendría un crecimiento de 11.3 por ciento.
La mandataria aseguró que la seguridad pública también contará con mayores recursos, principalmente para la consolidación de la Guardia Nacional y el fortalecimiento de las áreas de inteligencia e investigación.
Para el campo se prevé igualmente un incremento presupuestal, relacionado, entre otras medidas, con los apoyos otorgados a productores ante los bajos precios del maíz y el frijol, los precios de garantía y los nuevos esquemas de financiamiento, como Cosechando Soberanía.
Finalmente, reiteró que los programas de bienestar establecidos en la Constitución contarán con los recursos necesarios para cumplir con las disposiciones constitucionales.
Con estas medidas, su administración plantea una política orientada a incrementar la recaudación mediante el combate a la evasión fiscal, al tiempo que busca preservar los incentivos a la inversión y aumentar el gasto en áreas consideradas prioritarias, como educación, salud, ciencia, seguridad, campo y programas de bienestar.

