Pekín (EFE).- China manifestó su “firme rechazo” a la escala que realiza el presidente taiwanés, William Lai, en Hawái, previa a su gira por el Pacífico, que le llevará a las Islas Marshall, Tuvalu y Palau.
Lai llegó el sábado a Hawái, donde lo recibió Josh Green, el Gobernador de ese estado, así como Ingrid Larson, directora general de la oficina en Washington del Instituto Americano en Taiwán (AIT, la embajada “de facto” de EE.UU. en la isla).
La protesta de China
“China se opone firmemente a cualquier tipo de intercambios oficiales entre EE.UU. y Taiwán”, aseguró la portavocía del Ministerio de Exteriores chino en un comunicado, que advirtió de que Pekín tomará “medidas resueltas y enérgicas para defender su soberanía e integridad territorial” tras esta escala en Hawái.
Asimismo, la cartera mostró su rechazo a que los dirigentes de Taiwán viajen a EE.UU. “bajo cualquier pretexto” y a que Washington “consienta y apoye a los ‘independentistas’ taiwaneses y a sus actividades ‘separatistas’”.
“China condena enérgicamente la disposición EE.UU. a este tránsito de Lai y ha presentado una queja formal ante EE. UU. por ello”, señala el comunicado, que incide en que la cuestión de Taiwán, isla que reclama como propia, es “el núcleo de los intereses fundamentales de China y la primera línea roja que no se puede cruzar en las relaciones chino-estadounidenses”.
“Instamos a EE.UU. a que reconozca la naturaleza independentista de Lai y a que reconozca el grave daño que han causado sus acciones a la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán”, agrega.
Pekín también pide a EE.UU. que detenga este tipo de intercambios y que deje de enviar “señales erróneas” a las fuerzas “separatistas” taiwanesas.
“China seguirá de cerca el desarrollo de la situación y tomará medidas resueltas y enérgicas para defender su soberanía e integridad territorial”, zanja.
La polémica escala de Lai en Hawái
Lai hará una escala de dos noches en Hawái, según fuentes gubernamentales citadas por la agencia estatal de noticias CNA. Tras visitar las Islas Marshall y Tuvalu, pasará una noche en Guam y otra en Palau antes de regresar a Taiwán en la tarde del 6 de diciembre.
Este viaje, el primero de un mandatario taiwanés al Pacífico desde 2019, tendrá lugar en un contexto de crecientes tensiones entre Taipéi y Pekín.
A lo largo de la semana, el Gobierno de China ha mostrado en su firme oposición a la presencia del líder taiwanés en suelo estadounidense, en Hawái, y también ha expresado su irritación con un repunte de sus actividades militares en la zona: 9 aeronaves chinas y buques sobrevolaron los alrededores de la isla, según el último parte de hoy del Ministerio de Defensa de Taiwán, a lo que hay que sumar otra veintena de aeronaves el sábado.
Asimismo, la cartera de Exteriores china condenó también la última venta de armas de EE.UU. a Taipéi, anunciada el viernes, presentando otra queja formal por este motivo e instando a Washington a detener estos suministros para evitar tensiones en el Estrecho.
Línea roja
Las autoridades chinas consideran que la cuestión taiwanesa es la “línea roja” entre Washington y Pekín, ya que EE.UU. es el principal suministrador de armas de Taipéi y podría defender la isla en caso de conflicto.
Taiwán -adonde se retiró el ejército nacionalista chino tras la derrota a manos de las tropas comunistas en la guerra civil (1927-1949)- se ha gobernado de manera autónoma desde el fin de la contienda, aunque China reclama la soberanía sobre la isla, a la que considera una provincia rebelde para cuya “reunificación” no ha descartado el uso de la fuerza.