Oriol Amat, presidente de la Comisión Económica del FC Barcelona, presentó el informe de valoración del presupuesto del club para el ejercicio 2026-27, que estipula 1.195 millones de euros de ingresos y 1.133 gastos de explotación, con un resultado ordinario de un millón y de 19 de resultado neto positivo.
El catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la Universitat Pompeu Fabra, de la que fue rector, hizo una valoración positiva: “Valoramos favorablemente el presupuesto. Es ambicioso y razonablemente construido pero con un resultado ajustado que merece un seguimiento. Consideramos prudente la hipótesis sobre el Spotify Camp Nou, ya que no se prevé que haya más de 62.000 espectadores en toda la temporada. Si hay más aforo a lo largo de la campaña, podrán incorporarse. El reto es no sólo conseguir 1.195 millones de ingresos sino que haya más beneficios recurrentes, más caja, menos carga financiera y más recuperación de fondos propios”.
En cuanto a los 74 millones previstos por traspasos y cesiones, incluida ya la venta de Ferran Torres al Paris Saint-Germain en agosto de 2026 como gran operación, Amat dijo que “el 78% de los traspasos ya se ha materializado. Eso reduce la incerteza de esta partida”. Poco después, Olivé los dio por seguros: “Los tenemos hechos gracias a la labor de Deco“.
Por otra parte, Amat comentó que “el presupuesto mejora la eficiencia con subida de ingresos, más que de gastos, y el club prevé convertir una partida mayor en resultados”. Señaló que el aumento del límite de coste salarial deportivo de 432 a 582 millones por parte de LaLiga “es un límite regulador de LaLiga y no equivale a tesorería disponible”. Amat advirtió que “el margen de seguridad es de sólo un millón de euros sobre unos ingresos de 1.195 millones y por eso, una desviación, aunque fuera pequeña, haría que hubiera pérdidas”.
En otro orden de cosas, señaló que “la carga financiera empeora de 37 a 67 millones negativos y eso significa que condiciona la mejora deportiva. Hay que reducir progresivamente la deuda” y entre las recomendaciones, citó la necesidad de “incorporar el seguimiento mensual del presupuesto cuando haya cualquier desviación para evaluar cualquier gasto no previsto”.

