
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella y el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, anunciaron este martes los “acuerdos de Barranquilla”, con los que buscan reconstruir el país tras el terremoto del pasado 10 de agosto y recuperar la economía.
“De esta reunión ha surgido una hoja de ruta que hemos denominado ‘los acuerdos de Barranquilla’, alrededor de tres grandes temas que resultan de sustantiva importancia para nuestro país y el hemisferio: reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio”, manifestó De la Espriella tras reunirse con Rubio.
El líder colombiano, que recibió al secretario de Estado estadounidense en Barranquilla, sede nombrada por el mismo mandatario como alterna de la Presidencia, destacó que el terremoto de 7.4 del pasado 10 de agosto dejó “enormes desafíos en vivienda, hospitales, colegios, carreteras, puentes, servicios públicos y capacidad productiva”.
Por esto, De la Espriella le propuso a Rubio trabajar “en mecanismos de cooperación, inversión y financiación, incluyendo a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (de Estados Unidos), a otras agencias y al sector privado”.
“Queremos traer inversión hacia los temas que tenemos de infraestructura, energía, vivienda, tecnología y reconstrucción productiva. Colombia también hará su parte y haremos lo que tenemos que hacer frente a la disciplina fiscal, la eficiencia del gasto, la seguridad jurídica y mejores condiciones para la inversión”, agregó.
El Gobierno nuevo recibió el pasado 7 de agosto una economía con un déficit fiscal equivalente al 6.4% del PIB en 2025 y una deuda pública que alcanzó un récord de 1,167 billones de pesos al cierre del primer semestre, equivalente a 60.5% del Producto Interno Bruto (PIB).
El presidente colombiano le pidió al Rubio “acompañamiento ante organismos multilaterales para facilitar instrumentos que permitan financiar esta transición sin sacrificar la recuperación económica”.
Para Abelardo de la Espriella es clave aprovechar que “Colombia tiene una posición geográfica privilegiada, acceso a dos océanos (el Pacífico y el Atlántico)” y “convertir todas esas ventajas” en “inversión, en fábricas, cadenas productivas y empleos dignos”.
La primera visita de un alto cargo de la Administración del presidente Donald Trump se produjo un mes después de la toma de posesión del ultraderechista, y con la lucha contra el narcotráfico y el comercio bilateral en lo más alto de la agenda.
La visita simboliza la renovada sintonía entre las dos capitales y su alineamiento en estos asuntos claves.

