
A menudo se ha dicho “el machismo no sólo afecta a las mujeres” para evidenciar que la población masculina también es presa de los grilletes que la sociedad impone en ellos al orillarlos a una serie de comportamientos que refuerzan su papel como “hombres hechos y derechos”.
Es decir, como hombre —bajo el concepto patriarcal practicado en México durante siglos—, podrás liderar un hogar, ser el primero con un plato servido en la mesa e incluso librarte de las tareas domésticas. Sin embargo, también parte de tu papel como hombre, se encuentran limitaciones como: no llorar, no expresar emociones, no decir a tus amigos que los amas con la misma sinceridad que lo hacen las mujeres entre amigas; y sobre todo, no denunciar la violencia sexual de la que, como cualquier persona en el mundo, también puedes ser víctima.
De esta forma, la cultura machista no sólo reprime a las mujeres, sino que también limita la libertad del hombre para tener una voz que merece ser escuchada cuando experimentan una situación que resulta incómoda e invasiva, especialmente tratándose de una celebridad que rápidamente estará expuesto al escrutinio público.
No obstante, casos como la reciente denuncia de El Malilla en redes sociales, revive la conversación que nunca debería morir respecto a la importancia de que cualquier persona, sin importar sexo, género u orientación sexual, tiene el derecho de marcar límites personales y denunciar los momentos cuando su consentimiento es quebrantado, sin que el público cuestione ni minimice la voz de la persona ni su vivencia.
¿Qué sucedió en el concierto de El Malilla en San Antonio? El mexicano denunció un acto de abuso sexual
El reggaetonero, originario de Valle de Chalco, Estado de México, se ha consolidado como un referente del reggaetón mexa al llevar su género urbano a escenarios internacionales de audiencia masiva, como fue el caso del Coachella.
La popularidad que ha acumulado en los últimos años llevó a que su gira por Estados Unidos, ‘Tu Maliente, Bebé’, se convirtiera en un rotundo éxito. Sin embargo, pese a las vivencias inolvidables con su público fanático en el país vecino, El Malilla también experimentó un momento que derivó en incomodidad durante su tiempo en San Antonio.
Mediante redes sociales, el cantante mexicano denunció que fue tocado indebidamente en su show del 5 de septiembre, añadiendo a su mensaje un emoji de tristeza que resaltó su sentir ante el acto invasivo.
Hoy me agarraron la verguitª en un show 🙁
— El Malilla (@elmalibaby) September 6, 2026
Esta confesión se viralizó rápidamente entre sus seguidores y seguidoras, expandiéndose incluso al público general en la red social, quienes señalaron el acto como un abuso sexual que no debía ser minimizado ni normalizado.
“No porque haga música que sea muy sensual significa que tienen el derecho de tocarlo. Merece tanto respeto como cualquier persona; ser fan no te da derecho a nada”, señaló una de sus seguidoras, apoyando a otros usuarios y usuarias que pidieron al público “tomarse en serio” las denuncias de abuso sexual contra hombres como uno de los pasos esenciales para luchar contra el machismo en la sociedad.
A su vez, la conversación en redes sociales destacó la necesidad de respetar los límites de un artista, declarando que ningún fanatismo o “adrenalina de concierto” otorga el derecho de violar el consentimiento ajeno.
Celebridades masculinas que han denunciado el abuso sexual:
Debido a la creencia errónea de que “sólo las mujeres son víctimas de violencia sexual”, los hombres han tenido que enfrentar durante décadas que su propia lucha contra el abuso sea invisibilizada, silenciada o, en muchos casos, incluso ridiculizada, lo que impide su acceso a la justicia.
“La broma de un hombre puede ser la humillación de otro”, declaró el exjugador y actor Terry Crews, quien denunció el abuso sexual que vivió durante el año 2016 por parte de Adam Venit, un alto ejecutivo de la agencia de talentos William Morris Endeavor.
De acuerdo con Crews, la vivencia lo hizo sentir “completamente vulnerable y castrado” pese a su complexión física, evidenciando que la violencia sexual puede suceder a cualquier persona y que, dada su naturaleza invasiva, es capaz de despojar la confianza propia del individuo.
A su vez, resaltó que el silencio de los hombres que sufren abuso sexual se mantiene por miedo a represalias o, en el caso de figuras de grandes conexiones, el temor de ser marginados de la industria.
Otro de los casos que paralizó a la industria de Hollywood, fue la denuncia de Anthony Rapp contra Kevin Spacey, actor de la popular serie House of Cards. Según el testimonio de Rapp, Kevin intentó abusar de él en 1986, cuando él apenas tenía 14 años y el actor mayor contaba con 26 años de edad.
También, el ganador al Oscar y estrella de acción, Brendan Fraser, confesó que en 2003 había sido agredido sexualmente por Philip Berk —entonces presidente de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood; para Fraser, esta vivencia afectó profundamente su carrera y su salud mental durante años.
“Esa es la tragedia de intentar revelar lo que les sucede a personas inocentes. Se las puede silenciar, pero sus vidas quedan irreparablemente dañadas”, declaró Elijah Wood cuando expuso habló sobre los abusos sexuales infantiles en la industria de Hollywood.
El protagonista de El Señor de los Anillos aseguró que él había estado “protegido” durante toda su infancia gracias a los esfuerzos de su madre, no obstante, algunos de sus compañeros en el medio eran víctimas de acoso con regularidad.
A raíz de sus vivencias, estos actores de renombre se convirtieron en impulsores del movimiento #MeToo, fundamentales en el movimiento que visibiliza la violencia sexual contra las hombres y exige la rendición de cuentas dentro de la industria.

